¿Dónde has ido
que no te encuentro?
¡Ay!
que no hay días que no te recuerde.
Con tanto recorrido
no me concentro,
y ya todos descubren que yo te quiero.
En Perú el recuerdo
que no te encuentro?
¡Ay!
que no hay días que no te recuerde.
Con tanto recorrido
no me concentro,
y ya todos descubren que yo te quiero.
En Perú el recuerdo
me conquistó,
era inevitable
el fuerte bombeo de mi corazón.
Que el viento
envíe este mensaje
desde Fitero
hasta Sevilla:
solo catorce días
para volver a mi ciudad, ¡qué maravilla!
No me olvides todavía
que a la vuelta nos espera
compartir momentos de alegría
y qué ilusión me haría
saber que la llama sigue viva.
Esta poesía, como bien dice el título, la escribí el 6 de Julio mientras yo estaba en la Ruta Quetzal. Ese día nos encontrábamos en Fitero, Navarra
era inevitable
el fuerte bombeo de mi corazón.
Que el viento
envíe este mensaje
desde Fitero
hasta Sevilla:
solo catorce días
para volver a mi ciudad, ¡qué maravilla!
No me olvides todavía
que a la vuelta nos espera
compartir momentos de alegría
y qué ilusión me haría
saber que la llama sigue viva.



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